03/01/09

Feo. Caro. Antiecológico.


Este es uno de los cinco "árboles navideños" que la concejal de ICV en el Ayuntamiento de Barcelona, Imma Mayol, ha decidido repartir por la ciudad.

Es feo: unos tubos metálicos cubiertos en parte por una lona negra y rodeados por unas vallas metálicas.

Es caro: los cinco árboles han costado 214.000 euros. Un despilfarro injustificable teniendo en cuenta que existe una alternativa mucho más barata (y mucho más ecológica): los abetos naturales.

Puede conseguirse un abeto natural de 6 metros por unos 1000 euros (ver noticia). Eso serían 5000 euros en total más el coste del transporte.

Los abetos naturales, además de ser más hermosos y más baratos, pueden ser replantados o convertidos en madera, papel o biomasa. En el peor de los casos, pueden ser abandonados en un vertedero sin generar ninguna contaminación. Por otra parte, la compra de abetos naturales contribuye a sostener a las empresas que se dedican a su producción. La plantación de árboles para la venta es una de las pocas actividades económicas que resultan ecológicas y rentables a la vez (siempre que la plantación se haga con criterios sostenibles, es decir, que se vayan replantando árboles a medida que se van talando o arrancando).

Algunos de estos abetos funcionan con energía solar, pero la tenue luz lograda no consigue percibirse tan pronto uno se aleja del abeto.

Otros funcionan mediante el pedaleo de unas bicicletas que están instaladas al lado. Pero muy poca gente se anima a pedalear y, en realidad, cada árbol está conectado a la red eléctrica.