
Reyes y príncipes protegidos en lujosos castillos y regalándose fastuosos banquetes mientras masas de ciudadanos hambrientos malviven en condiciones miserables. No se trata de un episodio de la historia medieval de Europa: la cumbre del G-8 ha reproducido esta escena. Cambian los vestidos, los peinados y la tecnología, pero el argumento básico sigue siendo el mismo. Los poderosos se pegan la vida padre mientras millones de seres humanos se mueren de hambre.
En la cumbre de Japón, los líderes del G-8, reunidos en teoría para encontrar soluciones a la crisis energética y alimentaria mundial, disfrutaron de un banquete de 19 platos llamado "Bendiciones de la tierra y el mar". Cómo era de esperar, no se han presentado grandes soluciones a los problemas que se trataban, y todo ello a pesar de que el coste total de la cumbre fue de 567 millones de dólares. Otro vergonzoso despilfarro de dinero público.
Más información:
- artículo en "El Mundo"
- artículo en "La Vanguardia"


2 comentarios:
Buenos días:
Hace algunas semanas que sigo tu blog, muy ilustrativo, muy útil. Gracias.
En relación con este post sobre las Cumbres, hay un viejo y genial dibujo de Quino (el "padre" de Mafalda) que me gustaría enviarte, pero no sé cómo adjuntar un fichero en este comentario (!)
Un saludo.
Silvia
hola, gracias por tu amable comentario! me gustaría ver ese dibujo, puedes enviarmelo a derroche07@gmail.com
Publicar un comentario en la entrada